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En el Senado de la República, especialistas coincidieron en que el nuevo sistema de justicia para adolescentes debe prever que se privilegie el principio de mínima intervención y se busquen soluciones alternas que no sean privativas de la libertad.

Al respecto, Javier Carrasco Solís, director del Instituto de Justicia Procesal Penal, consideró necesario fortalecer las medidas cautelares de prevención y que el internamiento sea la última medida, o bien, dure el menor tiempo posible.

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El subdirector de la Unidad de Medidas Cautelares para Adolescentes del estado de Morelos, Miguel Colín Hernández, consideró que el internamiento debe ser utilizado como último recurso, pero lo ideal será que sea la excepción; y para ello se debe cambiar el enfoque de los fiscales y darle confianza a los jóvenes.

La cárcel debe ser el último recurso, y por el menor tiempo posible, con el propósito de que el joven infractor siga con su familia, aprenda habilidades y capacidades y se pueda hablar de una reinserción verdadera, coincidió la directora de la Fundación Reintegra, Jimena Cándano.

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El director general de Política sobre Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación, Ricardo Sepúlveda Iguíñiz, resaltó la importancia de la coordinación entre las instituciones encargadas de la justicia para adolescentes.

Reconoció que este tema tiene muchos años, pero se está tratando de contar con un marco legal, armonizando los ámbitos legal, general, nacional para poner fin a la provisionalidad.

Además, hizo énfasis en que la Ley General de Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes debe de ser una guía para la Ley de Justicia Penal.

Vía Diario de México

1 Comment

  1. ´Pedro Pablo Gaitán Funes dice:

    Lo referente a la situación de usar otras formas en vez de cárcel, ha sido muy común entre los juristas como lo proponía Santo Thomas de Aquino que establecía que servían muchas veces más los conejos o regaños y solamente debía usarse el castigo en situaciones ya graves para así desalentar y “permitir que los inocentes vivan tranquilos”. Dichos puntos de vista son bastante acertados pero en el caso de los adolescentes, se puede prevenir los delitos de varias maneras como lo explica el rabino Israel en el siguiente artículo, que se puede leer en http://www.es.chabad.org/library/article_cdo/aid/1698833/jewish/No-importa-nada.htm y del cual cito una parte : “Uno de los temas más preocupantes en la sociedad hoy en día es el tema de la delincuencia juvenil. El debate central gira en torno a si bajar o no la edad de la imputabilidad como medida para desalentar la delincuencia. Sin entrar a opinar sobre dicha propuesta tan políticamente sensible, compartimos aquí una reflexión sobre una propuesta que ha dado resultados positivos en los EE.UU.: Un Minuto de Silencio. La idea consiste en empezar cada día de clase en las escuelas públicas con un minuto de silencio en el cual el alumno debe pensar sobre el propósito de la vida. El Estado no dictamina el contenido del minuto”, y en ciertos delitos como son robo hormiga, se logra más con no castigarlos en cárcel sino que se devuelvan las cosas y empezar a encaminar su vida, pero en otros casos como son los delitos graves de narcotraficante, homicidio y secuestro, ahí ya no procede. Está situación de querer evitar las penas para los menores, ha surgido por el interés de proteger la infancia y la adolescencia pero no se puede dictaminar sólo la edad, ya que cada ser humano es distinto y el querer limitar y mitigar las penas por sólo el hecho de ser adolescentes es un error, ya que no asumimos que el ser humano es un ser libre, que si bien influye mucho la familia y el ambiente social en el que viva, al final él decide que hará, y como dice Viktor Frankl, el querer quitar la responsabilidad es solo verlo como una máquina más. No podemos encasillar así al ser humano, con buscar sólo reducir las penas por ser menores, sino que hay que recordar nuestra responsabilidad de nuestros actos, y sobretodo luchar por la prevención, como lo dice un bello pasaje del Talmud: “Si quieres que tu hijo aprenda, pégale con la punta de una agujeta”

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